Valdelinares 2019 por Culla

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Después de modificar el recorrido el año pasado a causa de la climatología, este año nos habíamos propuesto seguir con nuestro salida original de les Coves de Vinromà a Valdelinares.

Esta ruta la realizamos como final de temporada.

Empezamos planteándola con muchas ganas y muchos estaban dispuestos a realizar la ruta, pero poco a poco, la gente fue cayendo de la convocatoria por unos motivos u otros.

Se acercaba el día marcado para hacer la “mítica” salida y yo por temas de trabajo no encontraba horas para salir en bici. Para terminar de rizar el rizo, cogí un fuerte resfriado a 5 días de la cita marcada.

Mis confianzas en poder llegar a Valdelinares iban menguando a medida que se acercaba el día de la salida.

26 de Octubre, día “D”

Llegó el día!

Suena el despertador a las 5:15 de la mañana (hemos quedado para salir a las 6:00), no me cuesta mucho levantarme. Ganas hay, fuerzas, ¡ya veremos!

Me aseo rápidamente, me visto, como algo y a por la bici para ir al sitio de reunión, Cota – Zero.

Fue buena idea dejarlo preparado todo el día anterior, todo a sido mucho más fácil y rápido, llego antes de lo previsto a Cota – Zero, donde solo está César.

Mientras esperamos al resto, me tomo un café y charlamos un rato.

Va llegando el personal, Jesús (un nuevo compañero de Peñíscola), Fabian, Nico, Marc (padre e hijo) y finalmente Cristian.

Nos saludamos, preguntamos a los que hacen la ruta por primera vez si están o no nerviosos (son Jesús, Cristian y Marc), foto de rigor y salida… un poco más tarde de lo previsto (6:15).

Antes de emprender la marcha tenemos que pasar por el lugar acordado para dejar la ropa con la que cambiarnos esta noche y mañana. Uno de los runners (Tico) pasará a recogerla.

Los runners

Los runners son compañeros y amigos que este año vuelven a subir a Valdelinares a realizar una ruta por aquellos terrenos.

Tico, Paco y Davi son los que se han animado, otros finalmente no han podido venir por diferentes motivos, igual que algunos compañeros ciclistas.

A ellos tenemos que agradecerles, a parte de su compañía durante la cena y la sobremesa del sábado (gracias Davi por ser tan buen perdedor 😉 ), el transporte del equipaje.

La salida

Terminado el tema de la logística, encendemos las luces (todavía es de noche) y emprendemos la marcha dirección a Albocácer.

Los primeros 16 km los hacemos todos por terreno asfaltado y carretera. Una ves en Albocácer (todavía es de noche) cogemos la primera pista de tierra que nos llevará hasta otro camino asfaltado que nos conduce a Vilar de Canes.

Todo transcurre según lo previsto, los más fuertes tiran por delante y los que no tenemos tanta confianza en nuestras fuerzas, las reservamos y vamos a cola.

Llegamos a la altura de Vilar de Canes y lo dejamos a la derecha para coger caminos agrícolas que por la ruta de los Molinos nos llevaran a Culla.

Por esta ruta podemos ver antiguos molinos harineros, unos en ruinas y otros restaurados y que se pueden visitar.

Antes de llegar a Culla llamamos al bar donde almorzaremos, el Bar del Poble, y pedimos los bocadillos para coger fuerzas. Así invertiremos el menor tiempo posible en esta parada.

Desde la salida no hemos dejado de subir. Son las 9:45 y llegamos a Culla, dentro del tiempo previsto, lo que nos permitirá llegar de día a Valdelinares.

37,34 km realizados en 3 horas y 24 minutos con 1144 m de desnivel positivo.

Salida de Culla

Después de dar cuenta de un buen almuerzo reiniciamos la marcha hacia Vistabella del Maestrazgo.

Nos espera la parte más técnica del recorrido.

Salimos del pueblo por callejuelas y caminos hormigonados que nos llevarán a la primera senda. ¡Como sufro en la sendas!. Ya sabéis que soy una “patata” en técnica.

Después de la senda cogemos un camino de bajada en bastante buen estado que nos llevará a la senda de 3 km que baja al río Monlleó.

En la bajada, soy el último como de costumbre, pierdo de vista a todos los compañeros, ellos bajan mucho mejor que yo.

Bajando solo y sin nadie que me presione bajo más cómodo. Me sorprendo a mi mismo bajando tramos que seguramente no hubiera bajado en otro momento, ¿a qué puede ser debido?.

Llego al río (que está completamente seco) relajado después de la tensión de la bajada y en la parte más sencilla y por suerte mullida, había arena, me pego un leñazo, sin consecuencias.

Comentamos un momento la bajada y me entero que Fabian y Cristian también han “aterrizado”, por suerte, como yo, sin consecuencias.

Nos mentalizamos para afrontar la hora, o un poco menos, de pateo que tenemos para salir del río y enlazar con la siguiente pista. Re-emprendemos la marcha.

En este tramo Nico y Marc (18 añitos) fueron los únicos que lo subieron, casi todo, encima de la bici.

No llevábamos ni diez minutos cuando en un tramo que se podía pedalear Cristian nota algo raro en la bici, no puede cambiar de piñón.

Yo que voy detrás veo que el cambio le toca a la piñonera y me temo lo peor, se ha torcido el cambio o la patilla.

Para, llega Fabian y echamos un vistazo, el cambio no hace movimiento, pero por suerte, parece que no esté doblado. Sacamos la rueda y estudiamos que hacer.

Finalmente bajando desde el mando los piñones se soluciona. Parece que la cadena se había atascado, el cambio estaba en posición de piñones altos, pero la cadena se había quedado en los pequeños. Pensamos que podía ser debido a la caída.

Solucionando la avería solo habíamos invertido 10 minutos. Íbamos en los tiempos previstos. Somos mejores que algunos mecánicos de F-1, ja, ja.

Llegamos, por fin, a la pista de la ermita de Sant Bertomeu que nos llevará al Pla de Vistabella y siguiéndolo al restaurante l’Alforí donde comeremos.

En este trayecto Jesús no se encontraba muy bien y bajamos el ritmo, ya que aún nos quedaba bastante kilómetros hasta Valdelinares.

Llegamos a l’Alforí, son las 13:45. En este restaurante comeremos y nos reuniremos con Francisco, Joaquín y Tico que han hecho una salida en moto de enduro.

Llevamos 6 hora y 23 minutos de pedal, 56,76km y 1825 m de desnivel positivo.

Con la comida llegó el retraso

Mientras esperamos a los “motoristas” nos hidratamos con nuestra bebida favorita, la cerveza. También aprovechamos para hacer algunos estiramientos, sobre todo yo, pues las piernas empezaban a “quejarse”.

Llegan los motoristas y seguimos hidratándonos para celebrar el encuentro sin reparar en el horario.

Después de un par de cervezas entramos a comer….., el salón está lleno. Aunque tenemos mesa reservada no nos van a servir rápido.

Se cumplen nuestros peores presagios. Nada que ver con el servicio de hace dos años, se retrasan en pedirnos los platos, en servirlos y para colmo la comida no gusta a todos.

Por suerte los postres arreglan bastante el desaguisado.

Hemos alargado mucho la comida. A parte del servicio, el culpable del retraso ha sido las ganas de charlar con los moteros. Pero bueno a lo hecho, pecho.

Tercera parte de la ruta

Nos preparamos y a continuar la marcha, habíamos “perdido” 3 horas con la comida.

Seguimos nuestra ruta por la carretera del “Tunel” que va en dirección a Puertomingalvo. La seguimos durante 13 km hasta coger un camino pedregoso a la derecha.

Este camino va ascendiendo hasta llevarnos a una ganadería de reses bravas abandonada que cruzaremos por completo.

Las fuerzas van abandonándome poco a poco, pero parece que aguantarán hasta la meta. Parece que mis compañeros también van bien, incluso Jesús parece que se ha recuperado.

Después de unos 80 kilómetros llegamos a Mosqueruela, ya solo nos faltan 18 hasta Valdelinares. Nos comemos unas barritas y a seguir por la pista de las antenas.

Últimos kilómetros a Valdelinares

De salida nos esperan unos 4 kilómetros de subida exigente, agradecemos que estén asfaltados, ya que hace más fluido el pedaleo.

Continuamos por la pista forestal en bajada que termina pronto para pasar a una subida no muy pronunciada pero larga que castiga las piernas.

Hacemos una parada técnica para colocar de nuevo las luces, ya que llegaremos, con toda probabilidad, de noche.

Va oscureciendo prematuramente debido a unos nubarrones que presagian lluvia y nos toca encender las luces antes de tiempo.

Por “suerte” la lluvia se convierte en niebla, y aunque nos impide tener buena visibilidad al menos no nos mojamos tanto. Por suerte la temperatura es buena, entre 10 y 12 grados.

El soporte de mi luz, me está dando problemas y ésta no alumbra donde debe, por lo que tengo que hacer los últimos 10 km sujetándola con la mano.

Por fin llegamos a la “caseta”, desde donde se ve Valdelinares, aunque hoy por la niebla no lo veamos. Tan solo nos quedan tres kilómetros de bajada hasta la meta.

César y Cristian se quedan conmigo para bajar los últimos y alumbrarme, no he conseguido solucionar el problema con la luz. ¡Gracias a los dos!

Son las 20:15 y llegamos un año más a Valdelinares, nos reciben Paco y Davi, los runners que se quedan con nosotros, Tico ha vuelto a casa.

97, 37 km, 9 horas 15 minutos de pedaleo, 3085 m de desnivel positivo.

Mis sensaciones este año al llegar a Valdelinares han sido diferentes a otros, por mis pocos “entrenos” los últimos días y el resfriado (que aún llevo encima cuando escribo este post) que me hacían dudar de completar la salida.

Tengo que reconocer que me dolían las piernas más que cualquier año. Una semana han estado doliéndome!

Merecido descanso

Antes de pasar al aseo personal de cada uno y cambiarnos para cenar, vamos a brindar por un año más en Valdelinares.

Nos repartimos las habitaciones que hemos reservado en Casa Vicenta y vamos a ducharnos y cambiarnos para la cena.

Vamos llegando poco a poco al bar/rte. de Casa Vicenta para cenar.

Damos cuenta de una buena cena. El que se sacó “la parte” fue Marc, ¡como come el chaval, parece una lima!. Y el que no pudo hincar el diente a prácticamente nada fue Jesús que no se había recuperado del todo desde el almuerzo y se fue directamente a dormir.

Después de cenar, “cada mochuelo a su olivo”, bueno algunos mochuelos nos quedamos a la sobremesa, nos tomamos un “refreco” y jugamos unas partidas de cartas.

Toca regresar a casa

Es domingo, suena el despertador, son las 7:00, hoy toca deshacer el camino. Bueno, no literalmente, ya que regresamos a casa prácticamente por carretera.

Hemos quedado en desayunar a las 8:00, así que toca preparar las cosas para después salir lo antes posible. Me duelen las piernas una barbaridad, y que decir del culo!.

A las 8:00 en punto estamos todos sentados para desayunar. Hoy es Jesús el que se saca la parte desayunando, claro desde la barrita en Mosqueruela que no come nada…. pero Marc continua en su línea!

Después de desayunar cargar el equipaje en el coche de Davi, engrasamos un poco las bicis y nos preparamos para partir hacia a casa.

Nos despedimos de Paco y Davi, y sobre las 8:45 salimos dirección a Mosqueruela. Deshacemos el camino que hicimos mucho más rápido que ayer.

El culo se acopla al sillín mucho mejor de lo pensado anoche, pero las piernas van “quejándose” a cada repecho que encontramos.

Llegamos a Mosqueruela y continuamos por carretera dirección a la Virgen de la Estrella, donde haremos una parada técnica para comer un poco y hacer algunas fotos.

La carretera está perfecta, por fin la han terminado y se transita tranquilo y rápido.

Después de las fotos en la Estrella seguimos hasta Villafranca donde almorzaremos. Nuestra primera opción fue el bar Moderno, pero fue imposible, y finalmente lo hicimos en el bar de la gasolinera, donde comimos muy bien. ¿A qué no sabéis quien comió más?.

Después de almorzar salimos dirección Benassal, Albocasser y finalmente a casa, les Coves de Vinromà. Llegamos sobre las 14:30.

Algunos de los compañeros aún quedaron para comer, otros nos marchamos a casa.

Aquí podéis ver el track de la ruta de ida a Valdelinares.

Para terminar

No quiero terminar esta crónica/post sin agradecer a todos los que fuimos a Valdelinares su compañerismo y buen rollo. Siempre disfruto mucho con todos vosotros.

A los que hacían esta salida por primera vez, que han cumplido a la perfección, menos Marc, que no es que ha cumplido, si no que se ha salido. Y os espero en futuras ediciones.

Ha los que no habéis podido venir, MTBeros y runners que fue una lástima no teneros con nosotros, pero que os espero el año que viene.

Y para haceros los dientes largos para el año que viene, solo deciros que en 2020 se cumpliran 25 AÑOS de la salida les Coves – Valdelinares.

Os espero en 2020!

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2 comentarios en “Valdelinares 2019 por Culla”

  1. Muchas gracias Claudio.
    Es una salida dura, pero como ves no perdonamos nada, ja, ja, ja.
    El año que viene, si puedes, te esperamos.
    Y muchas gracias por tus comentarios.
    Un abrazo muy fuerte.

  2. Buena cronica !
    Mucho kms y mucha comida, almuerzo, barritas, cenas, desayuno….
    Piernas muy fuertes teneis !!! Solo pensarlo, me duelen las mias !! ja!ja!ja!
    Me gusta leerte Jacobo como siempre ! (y se lo importante dejar un comentario al autor ! )

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