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La mágia de las salidas nocturnas con la MTB

Las salidas en MTB durante el día son fantásticas, por las salidas nocturnas son mágicas e impredecibles. Nos hacen agudizar la vista y el oído.

La velocidad en la noche, parece más alta, aunque realmente no sea así. Tenemos que ir más atentos por donde rodamos (cosa que yo no hice en esta última) y en verano disfrutamos de un poco de fresco que no tenemos durante el día.

No es que salga muy a menudo por la noche, pero un par o tres de veces al año si que saco los focos, las luces traseras y junto a los amigos de la grupeta hacemos alguna nocturna.

Justamente este fin de semana (el segundo de agosto) he hecho dos, el viernes y el sábado. La primera fue con la MTB y la segunda a pie (aunque esta es otra historia).

Salida nocturna en MTB

Segundo viernes de agosto, la “Penya Ciclista les Coves”, después de colaborar en la salida ciclista para los niños y niñas programada dentro de las Fiestas Patronales, nos disponemos a realizar nuestra salida nocturna anual.

Nos juntamos, ocho compañeros: Claudio, Juanma, Albert, Fabián, Tico, Héctor, Cèsar, Toni, Cristian y yo. A las ocho y poco minutos iniciamos la marcha…., aún es de día.

integrantes salida nocturna

El grupo se estira en los primeros kilómetros y se van formando diferentes grupos.

Los días previos cayó una buena tormenta (ya tocaba que lloviera, pero hubiera podido esperar unos días) y nos encontramos en el recorrido bastantes charcos, algunos de un tamaño considerable, que marcaron el devenir de la salida.

Ya habíamos recorrido poco más de un tercio de la ruta cuando se nos unen Raul y Vicent, que por motivos de trabajo no habían podido estar en la salida.

En este punto iniciamos la subida del día, donde nos “cazó” la noche. Encendemos los focos, o “lupichines” como los llaman algunos de mis amigos y continuamos la ascensión.

salida nocturna grupo

Los metros se van acumulando y vienen los primeros problemillas con los charcos de agua, un pie dentro, los dos, pero por suerte no va a más.

Se vuelve a estirar el grupo y me quedo con el último grupo (esto ya no es nuevo en mi) y aquí es donde cambia la salida,

En una ligera bajada me encuentro dos charcos en paralelo, he intento pasarlos por el medio…. ERROR! La rueda de delante resbala perdiendo adherencia, intento controlar la caída poniendo el pie en el suelo…, pero el charco es muy profundo y no lo consigo.

Pierdo totalmente el control y el equilibrio. ¡Choooooofff!, caigo de lleno dentro del charco que me cubre medio cuerpo. Entre risas, advierto a los compañeros que vienen detrás de lo ocurrido, para que no me atropellen y tampoco acaben en el charco.

Me pongo en pie y empiezo revisarlo todo, la bici, gps, foco, mochila, etc. Los únicos daminificados fuimos el foco y yo…. yo por suerte solo algunos golpes y algún arañazo, eso si lleno de barro de arriba a bajo, el foco….. ¡MURIÓ EN ACTO DE SERVICIO!.

Con el agua del botellín me limpio como puedo la cara y las heridas, reanudamos la marcha colocado entre mis dos compañeros que me alumbran el camino. El resto nos espera al final de la subida.

Después de contarles lo que había pasado y reírnos un rato, me prestan un foco y una bateria para poder continuar y llegar al restaurante donde recuperaremos las fuerzas.

Cena y regreso a casa

Llegados al restaurante sigo limpiándome para tener un aspecto decente cuando me siente a la mesa. Por suerte llevaba una camiseta de recambio que mi Camelbak mantuvo seca afortunadamente.

cena nocturna mtb

Nos estaban esperando, desde hacia unos minutos, Paco, Alvaro y Davi. Ellos habían hecho un recorrido de unos 18 km corriendo.

Damos buena cuenta de todo lo que nos sacan y después de abonar la cuenta reanudamos la marcha de vuelta a casa.

regreso nocturna mtb

El regreso lo hicimos por la vía Augusta, con pocas subidas, por lo que lo hicimos bastante rápido. Por suerte, no tuvimos grandes incidentes, excepto la “muerte” de alguna batería, que nuestros “ángeles de la guarda”, Tico y Héctor, llevan de recambio. Los mismos que llevaban un foco de recambio para dejarme.

Llegamos a nuestro destino y como es habitual nos vamos a tomarnos una cerveza y a rememorar las anécdotas de la salida.

Una vez en casa aún me esperaba un buen rato antes de irme a la cama. Tocaba poner en remojo la equipación, el casco, las zapatillas, etc. A la mañana siguiente tocará limpiarlo todo a fondo. También limpiaré la bici, porque está llena de barro.

Una ducha, “lamerse” las heridas y a dormir. Mañana me espera otra nocturna, esta vez a pie hasta el pico Peñagolosa.

Salidas nocturnas en MTB
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2 comentarios en “Salidas nocturnas en MTB”

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